CONOCERLA Y APROVECHARLA

IMGUACQue se junten unos presbíteros amigos para conversar y pasar un rato agradable no es difícil, aunque va siendo menos frecuente por las ocupaciones de cada uno. Que algunos de ellos se propongan encontrarse para compartir experiencias y vivencias personales lo hacen menos hermanos, pero con mayor fruto. Hacer este compartir de vida abriéndose a la edificación espiritual y a la ayuda fraterna es algo un poco más exigente, pero nos aporta los mayores beneficios. Y si esos hermanos comparten vida y ayuda, a la manera de los apóstoles con Jesús, en pequeña comunidad de vida y ayuda fraterna, saliendo a servir a otros hermanos presbíteros que estén más necesitados de ayuda, entonces, esos hermanos recibirán las mayores bendiciones. ¿Verdad? Es el ideal de vida común planteado por Jesús a los apóstoles e indicado ahora por la Iglesia para todos los sacerdotes (Ver Presbyterorum Ordinis, n. 8).

Desde 1921, la Iglesia propuso a las Iglesias particulares motivar y ayudar a los sacerdotes a vivir esta vida común en el espíritu de la Unión apostólica del Clero. En el concilio Vaticano II y en los documentos posteriores se recomendó apreciar grandemente y promover diligentemente las asociaciones que fomentaran la fraternidad, ayudaran en la santificación de los sacerdotes y se pusieran al servicio de ellos (Ver PO, 8). Esto es lo que muchos sacerdotes nos esforzamos en vivir y servir en muchos Países del mundo. Esta semana, en Roma, los responsables nacionales de esta asociación sacerdotal estamos realizando la asamblea internacional. La vivimos en un ambiente de gran fraternidad y asumiendo compromisos para servir mejor a los hermanos en nuestros Países y en nuestros presbiterios diocesanos.

Vale la pena conocer la Unión Apostólica del Clero. Aprovechar sus servicios y, si se desea, vivirla en pequeña fraternidad sacerdotal, en donde nos ayudemos integralmente y desde donde ayudemos más a los demás hermanos del presbiterio diocesano. Es 100 % diocesana en sus miembros, espiritualidad y organización. Vale la pena vivir fraternalmente este compartir de vida y ayuda. ¡Hagámoslo!

Julio