HAGAMOS CUENTAS - Clero Hoy 443

CLERO HOY
Diciembre 11 de 2020                          N° 443  
Las noticias eclesiales más importantes para el clero
y otras propuestas para nuestra vida y ministerio pastoral.

En CLERO HOY, 443

¡Hola Amigo!

HAGAMOS CUENTAS

Nuestra Familia de Pastores 

Interesante 

  • Un tratado sobre el sacerdocio que sigue haciendo bien.
  • Te invitamos participar en el Boletín Clero Hoy.     

Ayer, Hoy y Mañana

En la Iglesia Universal

En América Latina

Para nuestra pastoral

Para nuestra próxima homilía dominical

  • Tercer DOMINGO de Adviento. La identidad del que prepara el camino del Señor: Juan 1, 6-8.19-28 “Yo soy una voz que grita en el desierto”
  • Para compartir con nuestra comunidad

Para estos días

  • Diciembre 12, Nuestra Señora de Guadalupe, emperatriz de América. 
  • Tercer Domingo de Adviento 2020, 13 de diciembre. 

Intención Misionera

  • Intención misionera de diciembre: Para una vida de oración.
     
¡Hola Amigo!

HAGAMOS CUENTAS

A Gerardo le preguntaron cómo le había ido el año anterior. El respondió que le había ido bien. Pero ¿en cuáles cosas te fue bien?, le insistieron. Me fue bien porque cada día atendí las personas que me buscaron y fui haciendo ya una cosa, ya otra, hasta cuando el año se terminó. Sus amigos se dieron cuenta que Gerardo no sabía cuánto le había ido bien, ni qué era lo que debía haber logrado el año anterior.  
El mismo Jesús nos ha enseñado que hay que rendirle cuenta de lo que hayamos ganado con los talentos que Él ha puesto bajo nuestra administración (Cf. Mt 25); que hemos sido elegidos para que demos fruto abundante y fruto que permanezca (Cf Jn 15). Nos pide ser administradores fieles de los dones de Dios. Por todo ello, entonces, hemos de reconocer y valorar los dones recibidos y de trabajar bien en su administración para entregar buenos resultados al Señor. ¿Verdad?
De vez en cuando, en adviento, al fin de año, en cuaresma, o con ocasión de eventos personales importantes, es importante hacer cuentas, mirar en qué vamos avanzando, cuáles dificultades se nos presentan y cuáles son los pasos para seguir adelante. Valorar los pasos dados y asumir nuevas metas para el futuro. El hacer este análisis nos ayuda a aprovechar mejor nuestros valores y nos ayuda a afrontar adecuadamente nuestras necesidades. ¿Verdad?
Es increíble pero cierto: me cuesta más reconocer y apreciar mis valores, que hacer una lista de mis debilidades y necesidades.
Algo decisivo para acertar en los pasos que demos es el discernir en oración cuál es la voluntad de Dios sobre mi vida, sobre mis relaciones con los demás y sobre mi misión. Hay que construir la casa bien, sobre roca (Cf. Mt 7, 26) conociendo lo que Dios quiere y recibiendo la ayuda que Él nos ofrece. Si lo que me propongo realizar es lo que Dios quiere, con seguridad tendré su ayuda y lograré más frutos de lo que espero.
Las metas que me propongo para el nuevo año han de corresponder a la voluntad de Dios, aprovechar mis valores y corresponder a mis necesidades. A cada una de las metas le preciso los pasos que voy a dar para conseguir realizarlas. Me propongo metas para períodos cortos (un año) y controlo periódicamente su realización.
Ahora sí, con todo lo anterior, Gerardo sabrá qué se propone y qué frutos puede esperar del nuevo año. Él tiene una orientación más definida en su vida y en su misión.
Sobre este tema del Proyecto Personal de Vida hay muchas experiencias. Animémonos: con la ayuda de nuestro Amigo Jesús, lograremos escribir y realizar nuestro proyecto personal de vida para el nuevo año. ¡Hagámoslo!

Julio
 

NUESTRA FAMILIA DE PASTORES

ORAMOS por  los sacerdotes con dudas. Para que viéndose reflejados en la imagen de Pedro (Cf. Mateo 14, 22-33), recojan fuerzas para que cualquier tipo de duda sea disipada con la luz de la Cruz. (Cf. Juan 8:12) y griten como el padre del niño poseso por un espíritu mudo: “Creo, ayúdame porque tengo poca fe” (Cf. Mc. 9: 24).

FELICITAMOS a: mons. Martín Fassi, nombrado por el Papa Francisco, Obispo de San Martín (Argentina); Mons. Víctor Manuel Ochoa Cadavid, nombrado por el Papa Francisco, Ordinario Militar de Colombia.    

FIGURA SACERDOTAL: 

Santo Domingo Nguyen Van Hanh

Domingo Nguyen Van Hanh, llamado también Dieu o Dien, había nacido en Nghe-Anh y había sido acogido por el santo obispo Clemente Ignacio Delgado siendo muy joven para que sirviera a la misión. Sus buenas cualidades y actitudes le hacían apto para el sacerdocio y el joven fue aceptado para prepararse al mismo, pero sintió la vocación religiosa y pidió ser admitido en la Orden de Predicadores, en la que hizo el noviciado y pronunció los votos religiosos el 22 de agosto de 1826. Posteriormente completó sus estudios y fue ordenado sacerdote, ejerciendo con gran celo desde entonces su ministerio. Llegada la persecución se escondió, pero fue traicionado por dos personas falsas amigas y fue capturado el 8 de junio de 1838. Hicieron numerosos intentos de que pisara la Cruz, pero todos fueron en vano: “Eso yo no lo consiento de ninguna de las maneras; lo único que yo deseo es morir por mi Señor, siguiendo las huellas de mis dos maestros” (se refería a San Ignacio Delgado y San Jerónimo Hermosilla). Azotado y arrojado a la cárcel cargado con la canga, sujetaron sus pies con cadenas y ordenaron no darle de comer. Como también se negó a pisar una imagen de la Virgen y la besó, recibió cien azotes y finalmente fue decapitado el día 1 de agosto de 1838.  Beatificado en 1906 por el papa Pio X y Canonizado el 19 de junio de 1988 por el papa Juan Pablo II.

Interesante

UN TRATADO SOBRE EL SACERDOCIO QUE SIGUE HACIENDO BIEN

Cuando un libro vuelve a imprimirse es porque se vende. Y si se vende es porque interesa, no pasa de moda. La demanda de los lectores impulsa a las editoriales a sacar una nueva edición. Y esa es la prueba clara de que el libro interesa.
Esto sucede con la presente obra, Sacerdote en nombre de Cristo, resultado de las clases del padre Jean Galot, S.J. [1919-2008] en sus años de profesor en la Pontificia Universidad Gregoriana, que fue cuidadosamente traducido por un grupo de sacerdotes de Toledo, entonces estudiantes en Roma y alumnos de sus clases (1987-1989), bajo la dirección de Pablo Cervera Barranco, experto en estas tareas editoriales.
La primera edición de esta obra fue prologada por Don Marcelo González Martín, cardenal-arzobispo de Toledo, que daba carta de presentación a una obra sólida en las aportaciones sobre el sacerdocio ministerial. Yo también fui alumno de este curso del padre Galot en 1980, lo recuerdo con gratitud, y me produjo satisfacción ver aquellas lecciones magistrales en forma de libro, gracias a la diligencia de tales sacerdotes jóvenes.
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TE INVITAMOS PARTICIPAR EN EL BOLETÍN CLERO HOY

Desde el equipo editor del boletín Clero Hoy, te invitamos a que nos compartas, ya sea una experiencia personal de nueva evangelización (Iglesia en salida, Kerigma) o experiencia personal de servicio a tus hermanos sacerdotes. Así, nos colaboras con tu testimonio a motivar la vida y ministerio de los ministros ordenados y, además, a enriquecer el mutuo que hacer sacerdotal. Para ello, puedes remitirnos tu historia haciendo clic aquí y llenando los campos solicitados.
 
Así mismo, te queremos invitar a llenar una breve encuesta. Con ella, buscamos mejorar cada vez más y ofrecerte siempre lo mejor, hermano sacerdote. Para llenarla, hacer clic aquí.

Ayer, hoy y mañana

En la Iglesia Universal

PAPA FRANCISCO: LA ORACIÓN ES LA ÚNICA SALIDA CUANDO PARECE QUE TODO SE DERRUMBA 

(VATICAN NEWS, 9 de diciembre de 2020) Queridos hermanos y hermanas: La oración cristiana es plenamente humana porque abraza la alabanza y la súplica. Encontramos esta realidad en la oración que Jesús nos enseñó, el “Padrenuestro”, que es modelo de toda oración. En ella nos dirigimos a Dios como hijos y con confianza filial le presentamos todas nuestras necesidades. Le suplicamos los dones más sublimes, como la venida de su reino y todo lo necesario para acogerlo, y también los dones más sencillos, como el pan de cada día, que incluye salud, casa, comida, esenciales para nuestra vida corporal, y también la Eucaristía, alimento para nuestra vida espiritual.
El pedir, el suplicar es algo muy humano, ya que como creaturas no somos autónomos, sino que dependemos de la bondad del Señor. Prueba de ello es la precariedad de nuestra condición humana, marcada por la enfermedad, las injusticias, la soledad, el sufrimiento. Cuando parece que todo está perdido, sentimos la necesidad de rezar a Dios. La oración ilumina la oscuridad interior que nos angustia y nos abre a la esperanza.
Nosotros, seres humanos, compartimos esta “invocación de ayuda al Señor” con toda la creación, que lleva impreso el anhelo de Dios y ansía alcanzar su realización. Y nuestro consuelo es la seguridad de que Él escucha siempre nuestras súplicas y responde a nuestros ruegos como Padre amoroso. 
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EL PAPA PUBLICA UNA CARTA APOSTÓLICA PARA CRECER EN EL AMOR POR SAN JOSÉ 

(ACIPRENSA, 8 de diciembre de 2020) Con motivo del 150 aniversario de la declaración de San José como Patrono de la Iglesia Universal, el Papa Francisco aprobó este martes 8 de diciembre la Carta Apostólica Patris corde, con el objetivo de “que crezca el amor a este gran santo, para ser impulsados a implorar su intercesión e imitar sus virtudes, como también su resolución”.
El Santo Padre ofrece en este documento algunas reflexiones personales sobre la “figura extraordinaria” de San José, “tan cercana a nuestra condición humana”. 
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EL VATICANO PUBLICA UN VADEMÉCUM CON LÍNEAS GUÍA PARA EL DIÁLOGO ENTRE CRISTIANOS 

(ACIPRENSA, 4 de diciembre de 2020) El Vaticano hizo público este viernes 4 de diciembre el Vademécum Ecuménico titulado “El Obispo y la Unidad de los Cristianos” que el Papa Francisco firmó el pasado 5 de junio. El texto, firmado por Presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, Cardenal Kurt Koch, después de un trabajo de cerca de tres años, se divide en dos partes y se articula a lo largo de 42 puntos.
Además, a lo largo del texto se incluyen varias recomendaciones prácticas para su aplicación y se cierra con un apéndice en el que se especifican quiénes son los interlocutores de diálogo de la Iglesia católica a nivel internacional.  
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COMISIÓN VATICANA COVID-19: SEMINARIO WEB SOBRE “EMERGENCIA CLIMÁTICA” 

(ZENIT, 4 de diciembre de 2020) Con motivo del quinto aniversario del Acuerdo de París sobre el cambio climático (2015), y previo a la Cumbre del Clima de Naciones Unidas (COP26) del próximo 12 de diciembre en Glasgow, Escocia, la Comisión Vaticana COVID-19 ha organizado un seminario online para el 9 de diciembre con el fin de instar a los gobiernos a abordar la “emergencia climática” con más “ambición”.
Tal y como ha informado la comisión del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (DSDHI), el acto contará con la intervención del cardenal Peter Turkson, prefecto del dicasterio, que hablará sobre la crisis climática a la luz de la fe y las palabras del Papa Francisco, la del profesor John Schellnhuber, fundador del Instituto de Postdam para la Investigación del Impacto Climático, que abordará la significación de los aspectos científicos para líderes mundiales, sociedad civil y empresarios, y la de Hindou Oumarou Ibrahim, coordinador de la AFPAT, que desarrollará el calentamiento global y el papel del activismo juvenil. 
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EL PAPA EXPLICA EL PAPEL DEL VATICANO EN LA COMUNIDAD INTERNACIONAL 

(ACIPRENSA, 4 de diciembre de 2020) El Papa Francisco afirmó el pasado viernes 4, que la presencia del Vaticano en la comunidad internacional “está al servicio del bien común mundial”, llamando la atención sobre las cuestiones que afectan a la vida de las personas y las naciones.
En su discurso, pronunciado en el Palacio Apostólico del Vaticano, el Pontífice señaló que la misión de los nuevos embajadores “comienza en un período de grandes desafíos para toda la familia humana. Incluso antes de la pandemia de Covid-19, estaba claro que 2020 sería un año caracterizado por urgentes necesidades humanitarias debidas a los conflictos, la violencia y el terrorismo en diferentes partes del mundo”. 
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En América Latina

(CELAM, 5 de diciembre de2020) En el contexto del Adviento, el Secretario General del Consejo Episcopal Latinoamericano, Monseñor Jorge Eduardo Lozano, invita a abrir la puerta del corazón para que Dios ilumine nuestras oscuridades.
El prelado recuerda que este tiempo litúrgico prepara el corazón para la llegada del Salvador, por lo que resulta oportuno tomarse el tiempo para reconocer las debilidades inherentes a la condición humana que nos acompañan y ponerlas a disposición de Dios.
Retomando uno de los capítulos de la carta encíclica del papa Francisco Fratelli tutti, Monseñor Lozano recuerda que esas “sombras”, son expresión de esos corazones que están cerrados a la Gracia, lo que es evidente en situaciones propias del contexto mundial e individual. 
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'¿CÓMO APRENDER A SER HERMANOS Y HERMANAS?', LEMA DEL CONGRESO 2021 DE LA CIEC  

(RELIGIÓN DIGITAL, 7 de diciembre de 2020) El Papa Francisco nos presenta una alternativa paradigmática a nuestra forma de habitar la Casa Común, sometida a muchas amenazas. Frente a esta visión del mundo vivido antes de la pandemia, la encíclica Fratelli tutti propone un nuevo paradigma: el del frater, el hermano, el de la fraternidad universal y la amistad social, para "propiciar e incentivar desde la Escuela Católica de América las claves para vivir como hermanos y hermanas desde un nuevo paradigma de fraternidad y amor social". Con el deseo de continuar la misión de Jesús y de la Iglesia, la CONFEDERACIÓN INTERAMERICANA DE EDUCACIÓN CATÓLICA – CIEC, convoca al IV  Encuentro Interamericano de Pastoral Educativa, que se realizará de manera virtual (on line) los días 18, 19 y 20 de febrero de 2021. 
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EL PAPA CONCEDE INDULGENCIA PLENARIA A QUIEN CELEBRE A LA VIRGEN DE GUADALUPE EN SU CASA 

(VIDA NUEVA DIGITAL, 8 de diciembre de 2020) Debido a la emergencia sanitaria a causa del Covid-19, el papa Francisco concedió una indulgencia plenaria a quien celebre a la Virgen de Guadalupe en su casa. Esto lo informó el arzobispo de México, cardenal Carlos Aguiar Retes, sucesor de fray Juan de Zumárraga y custodio de la sagrada imagen.
el Primado de México solicitó a Su Santidad conceder una indulgencia plenaria a los fieles que celebren la solemnidad desde sus hogares, pues esto -consideró– servirá para animar a la gente a quedarse en casa y evitar aglomeraciones.
“Consciente de que la devoción a nuestra Virgen Morena va más allá de nuestras fronteras, el Santo Padre ha tenido a bien el ofrecer esta indulgencia a todos los fieles católicos del mundo que se unan a nuestra celebración adhiriéndose a los requisitos de la Indulgencia”, informó el arzobispo. 
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Para nuestra Pastoral

PARA NUESTRA PRÓXIMA HOMILÍA DOMINICAL

Tercer DOMINGO de Adviento
La identidad del que prepara el camino del Señor: Juan 1, 6-8.19-28 “Yo soy una voz que grita en el desierto”

 

Junto con María, la figura de Juan Bautista es emblemática en este tiempo del Adviento; para él el mayor gozo de su vida fue: “Que él (Jesús) crezca y que yo disminuya” (Jn 3,29-30). El domingo pasado, el comienzo del evangelio de Marcos nos relató su actividad de preparación del camino del Señor; en esta ocasión con el evangelio de Juan, entramos en su “vida interior”, en su identidad personal de cara al Mesías que viene. Para poder dar cuenta de “quién es Jesús” es necesario que sepamos también “quiénes somos” nosotros; mejor aún, el verdadero testimonio acerca de Jesús debe ir acompañado de un sano, realista y humilde conocimiento de sí mismo.
El testigo. En este evangelio Juan, más que como bautista, es retratado como el “testigo del Cordero”, como el que reconoce a Jesús como el enviado del Padre y sobre quien reposa el Santo Espíritu. Esta figura del “testigo” es importante: un testigo es una persona que ha sido tocada por lo que ha visto y marcada por el encuentro que ha tenido. Nada de exhibición personal, ni de protagonismo o de auto-referencialidad. Lo que él lleva a ver es a otro y su tarea es conducir hacia ese otro, hacia Jesús, a quien todavía no conocen, y favorecer el comienzo de una relación personal de esas personas con Jesús.
¿Cuál es tu identidad? Apenas termina el prólogo del evangelio de Juan (Jn 1,1-18), la narración propiamente dicha comienza. En la primera escena no aparece Jesús sino Juan Bautista. A los ojos de las autoridades judías la presencia de Juan no había pasado desapercibida y en ciertos momentos causaba perplejidad y una cierta incomodidad, no sólo por sus palabras sino por su forma radical de vida. Lo mejor era salir de dudas y por eso “enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas” (v.19) a interrogarlo. El texto nos deja entrever que lo que primero le preguntaron fue si él era el Mesías. La expectativa por la venida del Mesías era fuerte, por lo tanto la pregunta parecía muy lógica: ¿Cuál es tu identidad? ¿Quién eres tú? Tres veces le preguntan lo mismo. A dicha pregunta Juan contestó categóricamente, o como dice el texto: “confesó y no neg￳ó”. Él dijo claramente: “Yo no soy el Mesías” (v. 20). Esta respuesta negativa es importante porque para declarar quiénes somos también tenemos que reconocer quiénes no somos. En el caso de Juan Bautista, él niega la identidad que otros le están proyectando. La clarificación sobre quién no es, le ayuda a encuadrar su lugar propio, a situarse frente a Jesús y también frente a sí mismo. Por otra parte, quien en el cuarto evangelio dice con propiedad la expresión “Yo soy”, connotando el nombre divino (cf. Ex 3,14), es Jesús.
Pero si no es el Mesías, ¿Quién es? Ellos insisten preguntándole si es Elías, uno de los profetas más significativos del pueblo de Israel...
Primero. Juan se autodefine como “una voz”. San Agustín comenta esta frase haciendo la distinción: “Yo soy la voz (Juan Bautista), Él (Jesús) es la Palabra”. “Yo soy la voz” se entiende, entonces, como mediador, como el canal que da paso a la Palabra. Es como si dijera: “Yo soy solamente una voz, una voz prestada a otro, el eco de una palabra que no es mía”. Segundo. Se caracteriza como una “voz que grita” Alguien que interpela, que habla, que cuestiona, que no se calla. Es alguien que pretende hacerse sentir. No es una voz cualquiera, es una voz que se debe oír guste o no guste. Tercero. Juan continúa diciendo que es una voz que grita en el desierto. No sólo porque este es el ‘habitat’ escogido como espacio ideal para la “escucha” interior (como en Lc 1,80); no sólo porque se remite a la experiencia fundante de la fe de Israel; no sólo porque en la Biblia es paradigma de renovación; sino porque hay una llamada de atención: se hace desierto en los corazones cuando existe resistencia para que penetre Dios en ellos. Es ahí donde Dios quiere hablar fuerte. Juan predica a los corazones y en muchos corazones existe la sequedad y la aridez del desierto. Cuarto. Fundamentalmente ¿cuál es el mensaje de Juan? ¿qué dice? Sus palabras son provocadoras y claras: “Preparad un camino al Señor”. Nuevamente sale a relucir claramente su misión como la vimos el domingo pasado: preparar y hacer preparar el camino al Señor. Parece que no a todos los entrevistadores esto les haya quedado claro y hacen una última pregunta. Piden una explicación porque para ellos no es claro cómo es que él  bautiza, sino es el Mesías ni el profeta. Juan les aclara que él bautiza sólo en agua, y termina, como diríamos periodísticamente, con “una chiva”: “Entre vosotros hay uno que no conocen y que viene después de mi”(v.26-27). 
...Juan Bautista es el hombre de la vida interior que escucha la Palabra para poder ser “voz” de ella. Él es el amigo del novio que se goza dejándolo hablar y traspasándole el protagonismo. Él es imagen de una Iglesia que tiene en su centro al Señor pero que no lo sustituye.
 

Padre Fidel Oñoro, CJM
Centro Bíblico Pastoral para la América Latina (CEBIPAL) del CELAM
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PARA COMPARTIR CON NUESTRA COMUNIDAD

  • El profeta anuncia la venida del Mesías como aquel portador de noticias de esperanza. Aquel que viene a liberar del sufrimiento, de la opresión, de toda atadura que impide tomar posesión de lo verdadero y perenne. Aquel que viene a revestirnos de de lo que nos hace auténticamente bellos y grandes, es decir, de sí mismo (Is 61,1-2a.10-11).}
  • Dos cosas deben ser constantes en nuestra vida cristiana: la alegría y la oración. No se entiende a alguien que espera algo maravilloso con actitud de tristeza. No es posible mantener la espera alegre sin la oración que vuelve nuestro pensamiento y nuestro corazón siempre a lo esencial (1Ts 5,16-24).
  • La Luz vino al mundo y sigue iluminando a todos aquellos que abren sus ojos mediante la fe. Pero, para que la Luz llegue verdaderamente a los hombres hacen falta testigos que anuncien, que proclamen, que instruyan. Testigos que con su estilo de vida inquieten y atraigan hacia aquella Luz, que es Cristo, que propone una verdad, una justicia, una bondad, una misericordia, una promesa que saca al hombre de sus estrechos límites y lo proyecta hacia aquella caridad que todo lo transforma y todo lo renueva y le descubre realmente lo que es (Jn 1,6-8.19-28).
  • En cada Eucaristía se nos da testimonio de aquel que es el Mesías, el Salvador. Por tanto, vayamos ensanchando nuestro corazón para recibirle cada vez con mejor disposición y mayor gozo.
  • CEC 30, 163, 301, 736, 1829, 1832, 2015, 2362: el gozo; CEC 713-714: las características del Mesías esperado; CEC 218-219: el amor de Dios por Israel CEC 772, 796: la Iglesia, esposa de Cristo.

Para estos días

DICIEMBRE 12, NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE, EMPERATRIZ DE AMÉRICA.
 

«Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi salvador, porque él miró con bondad la pequeñez de su servidora» (Lc 1,46-48). Así comienza el canto del Magníficat y, a través de él, María se vuelve la primera «pedagoga del evangelio» (CELAM, Puebla, 290): nos recuerda las promesas hechas a nuestros padres y nos invita a cantar la misericordia del Señor. María nos enseña que, en el arte de la misión y de la esperanza, no son necesarias tantas palabras ni programas, su método es muy simple: caminó y cantó.
María caminó
Así nos la presenta el evangelio después del anuncio del Ángel. Presurosa —pero no ansiosa— caminó hacia la casa de Isabel para acompañarla en la última etapa del embarazo; presurosa caminó hacia Jesús cuando faltó vino en la boda; y ya con los cabellos grises por el pasar de los años, caminó hasta el Gólgota para estar al pie de la cruz: en ese umbral de oscuridad y dolor, no se borró ni se fue, caminó para estar allí. Caminó al Tepeyac para acompañar a Juan Diego y sigue caminando el Continente cuando, por medio de una imagen o estampita, de una vela o de una medalla, de un rosario o Ave María, entra en una casa, en la celda de una cárcel, en la sala de un hospital, en un asilo de ancianos, en una escuela, en una clínica de rehabilitación ... para decir: «¿No estoy aquí yo, que soy tu madre?» (Nican Mopohua, 119). Ella más que nadie sabía de cercanías. Es mujer que camina con delicadeza y ternura de madre, se hace hospedar en la vida familiar, desata uno que otro nudo de los tantos entuertos que logramos generar, y nos enseña a permanecer de pie en medio de las tormentas.
En la escuela de María aprendemos a estar en camino para llegar allí donde tenemos que estar: al pie y de pie entre tantas vidas que han perdido o le han robado la esperanza.
En la escuela de María aprendemos a caminar el barrio y la ciudad no con zapatillas de soluciones mágicas, respuestas instantáneas y efectos inmediatos; no a fuerza de promesas fantásticas de un seudo-progreso que, poco a poco, lo único que logra es usurpar identidades culturales y familiares, y vaciar de ese tejido vital que ha sostenido a nuestros pueblos, y esto con la intención pretenciosa de establecer un pensamiento único y uniforme.
En la escuela de María aprendemos a caminar la ciudad y nos nutrimos el corazón con la riqueza multicultural que habita el Continente; cuando somos capaces de escuchar ese corazón recóndito que palpita en nuestros pueblos y que custodia —como un fueguito bajo aparentes cenizas— el sentido de Dios y su trascendencia, la sacralidad de la vida, el respeto por la creación, los lazos de solidaridad, la alegría del arte del buen vivir y la capacidad de ser feliz y hacer fiesta sin condiciones, ahí llegamos a entender lo que es la América profunda (cf. Encuentro con el Comité Directivo del CELAM, Colombia, 7 septiembre 2017).
María caminó y María cantó
María camina llevando la alegría de quien canta las maravillas que Dios ha hecho con la pequeñez de su servidora. A su paso, como buena Madre, suscita el canto dando voz a tantos que de una u otra forma sentían que no podían cantar. Le da la palabra a Juan —que salta en el seno de su madre—, le da la palabra a Isabel —que comienza a bendecir—, al anciano Simeón —y lo hace profetizar y soñar—, enseña al Verbo a balbucear sus primeras palabras.
En la escuela de María aprendemos que su vida está marcada no por el protagonismo sino por la capacidad de hacer que los otros sean protagonistas. Brinda coraje, enseña a hablar y sobre todo anima a vivir la audacia de la fe y la esperanza. De esta manera ella se vuelve trasparencia del rostro del Señor que muestra su poder invitando a participar y convoca en la construcción de su templo vivo. Así lo hizo con el indiecito Juan Diego y con tantos otros a quienes, sacando del anonimato, les dio voz, les hizo conocer su rostro e historia y los hizo protagonistas de esta nuestra historia de salvación. El Señor no busca el aplauso egoísta o la admiración mundana. Su gloria está en hacer a sus hijos protagonistas de la creación. Con corazón de madre, ella busca levantar y dignificar a todos aquellos que, por distintas razones y circunstancias, fueron inmersos en el abandono y el olvido.
En la escuela de María aprendemos el protagonismo que no necesita humillar, maltratar, desprestigiar o burlarse de los otros para sentirse valioso o importante; que no recurre a la violencia física o psicológica para sentirse seguro o protegido. Es el protagonismo que no le tiene miedo a la ternura y la caricia, y que sabe que su mejor rostro es el servicio. En su escuela aprendemos auténtico protagonismo, dignificar a todo el que está caído y hacerlo con la fuerza omnipotente del amor divino, que es la fuerza irresistible de su promesa de misericordia.
En María, el Señor desmiente la tentación de dar protagonismo a la fuerza de la intimidación y del poder, al grito del más fuerte o del hacerse valer en base a la mentira y a la manipulación. Con María, el Señor custodia a los creyentes para que no se les endurezca el corazón y puedan conocer constantemente la renovada y renovadora fuerza de la solidaridad, capaz de escuchar el latir de Dios en el corazón de los hombres y mujeres de nuestros pueblos.
María, «pedagoga del evangelio», caminó y cantó nuestro Continente y, así, la Guadalupana no es solamente recordada como indígena, española, hispana o afroamericana. Simplemente es latinoamericana: Madre de una tierra fecunda y generosa en la que todos, de una u otra manera, nos podemos encontrar desempeñando un papel protagónico en la construcción del Templo santo de la familia de Dios.
Hijo y hermano latinoamericano, sin miedo, canta y camina como lo hizo tu Madre.

HOMILÍA DEL SANTO PADRE FRANCISCO
Basílica Vaticana
Miércoles, 12 de diciembre de 2018


TERCER DOMINGO DE ADVIENTO 2020, 13 DE DICIEMBRE.
 

A este domingo la Iglesia lo llama “Domingo Gaudéte”, es decir, domingo del “Alegraos”. Recibe ese nombre por la primera palabra en latín de la antífona de entrada, que dice: Gaudéte in Domino semper: íterum dico, gaudéte (“Estad siempre alegres en el Señor, os lo repito, estad alegres” Filipenses 4, 4.5). Las tinieblas que cubrían el Antiguo Testamento comenzaron a disiparse con la luz –tenue aún- de los profetas. Luego brilló la antorcha precursora –Juan-. Hasta que finalmente amaneció Cristo, Sol nacido de lo alto para iluminar a los que estaban sentados en las tinieblas de la muerte. La primitiva Iglesia nutrió su piedad en esta idea de Cristo-Luz. Y dicha piedad cristalizó en una fórmula del Concilio de Nicea inserta en el Credo: “Creo en un solo Señor Jesucristo…, Dios de Dios, Luz de Luz”. Y con su Luz vino la alegría (segunda lectura, evangelio).
 

Padre Antonio Rivero, L.C. Doctor en Teología Espiritual, profesor de Humanidades Clásicas en el Centro de Noviciado y Humanidades y Ciencias de la Legión de Cristo en Monterrey (México).

INTENCIÓN MISIONERA

PARA VER EL VIDEO DE LA INTENCIÓN MISIONERA DEL MES DE DICIEMBRE DE 2020, CLICK AQUÍ