Fraternidad Sacerdotal

Compartimos experiencias, reflexiones y propuestas para fomentar la comunión y ayuda fraterna entre los Pastores.

EN Y DESDE LA UNIÓN APOSTÓLICA DEL CLERO

1.1 Hermanos en el Presbiterio diocesano.

El anhelo de todos los Pastores es el de ser apreciados y tener buenos hermanos en el Presbiterio diocesano y en la comunidad local. Quisiéramos ser hermanos y amigos de todos.

Con esta comunión fraterna respondemos a Jesús, quien en la Iglesia nos llama a amarnos recíprocamente como Él nos ama, a ser “uno” (Cf. Jn 17, 11) y a vivir la íntima fraternidad sacramental (Cf. PO 8) establecida entre nosotros por el sacramento del Orden.

La realidad es que por el sacramento del Orden “cada sacerdote está unido a los otros miembros del presbiterio por particulares vínculos de caridad apostólica, de ministerio y de fraternidad” (PO. 8). Somos doblemente hermanos. Cada presbítero, en efecto, está inserto en el Orden de los Presbíteros constituyendo aquella unidad que se puede llamar una verdadera familia en la cual los lazos no vienen de la carne o de la sangre sino de la gracia del Orden (DMVP, 25).