Nuestra Espiritualidad

Compartimos experiencias, reflexiones y recursos para vivir nuestra espiritualidad propia de Obispos, Presbíteros y Diáconos diocesanos

 

Tenemos la fortuna de compartir ahora con Mons. Juan Esquerda Bifet, conocido y amigo de muchos sacerdotes, servidor del clero de muchas naciones y con grande experiencia de Dios. Muchas gracias, Mons. Juan por lo que nos va a compartir en estos minutos.

1. Según lo que Vd. ha conocido, compartiendo con tantos sacerdotes, ¿Cuáles son las necesidades más sentidas por ellos?  ¿Cuáles los valores que más aprecian?

Hay un gran anhelo de “relación” personal, en medio de una cierta “soledad” que deriva de un ambiente despersonalizado. Debido a esta realidad, muchos sienten la necesidad de un encuentro personal con Cristo, diariamente, en su Evangelio y en la Eucaristía. En un ambiente donde se tiende a un vacío de valores, el sacerdote capta que hay que volver a la fuente, es decir, a la Palabra personal y definitiva: Cristo, Dios, hombre, Salvador, hermano, centro de la creación y de la historia. Pero amado, vivido, teniendo tiempo para él, porque todos tienen tiempo para la persona amada.

… El hecho de habernos “ordenado” para una Iglesia particular insertados en su Presbiterio, es una gracia que procede del sacramento. Sentir la responsabilidad fraternal y mutua de la santificación y misión sacerdotal, es parte esencial de nuestro carisma. Por esto, la vida “comunitaria” es connatural a este carisma sacerdotal: encontrarse, compartir, ayudarse. El modo concreto depende de las circunstancias. “Nuestra” casa es la de todos los demás de la misma familia sacerdotal  y, por esto, lo normal sería vivir juntos cuando se pudiera.