encuentro5¿Cuántos amigos tienes? ¿Cuánto te aportan ellos para tu progreso integral?

Hay muchas clases de amigos. Con algunos somos amigo de saludo. Otros nos tienen como amigos cuando necesitan favores. También, hay amistades por tener el mismo origen, somos paisanos, o familiares. Con otros somos amigos después de haber compartido bien un trabajo u otras actividades. Hay otros con los que sintonizamos en nuestra manera de pensar. Con otros conversamos y compartimos sobre nuestra vida, aspiraciones, ideales. Más, todavía, hay otros con los que compartimos la Palabra de Dios, servicios apostólicos y otras actividades con las que nos edificamos mutuamente. Finalmente, hay otros con quienes compartimos establemente comunión fraterna y servicio, como los Apóstoles con Jesús.

A todos se les llama amigos, pero realmente, amigo es el que ama y sirve gratuitamente a la otra persona, buscando su bien completo. Como Jesús, que nos llama amigos (Cf. Jn 15, 14), porque nos ama hasta el extremo y da la vida por nosotros. ¿Cuántos de esos amigos tienes? ¿De cuántos eres tú verdadero amigo?

Tener un verdadero amigo es una verdadera bendición de Dios. No solo por lo que el amigo pueda darnos él mismo, o por lo que quiera hacer por nosotros. Sino por lo que Dios quiere darnos a través de ellos. El buen amigo, el que está unido a Dios, se convierte en canal e instrumento, en regalo de Dios, para hacernos llegar sus bendiciones.

Todo esto nos mueve a mejorar como amigos de otros, para hacerles el bien, con la ayuda de Dios. Nos mueve, también, a mejorar nuestras amistades purificándolas de utilitarismos y a compartir con mayor profundidad una amistad que nos haga progresar integralmente.

Oremos por cada uno de los amigos y busquémoslos para compartir mejor. Mirémoslos con fe para reconocerlos como regalos de Dios y para aprovechar mejor lo que Él quiera darnos a través de cada uno de ellos.

Conversemos, en estos días, con dos amigos sobre esta amistad verdadera. Nos ayudará mucho.

 Julio