encuentro3Como presbíteros necesitamos muchas ayudas para crecer en la vivencia de nuestro ministerio, que como decía San Pablo VI “se debe vivir a altas temperaturas”. Estamos llamados a vivir un continuo proceso de crecimiento personal, espiritual, intelectual y pastoral. Pero ello demanda que busquemos los medios adecuados y sepamos aprovecharnos de todos aquellos que la Iglesia a través de diferentes personas o instituciones nos ofrece. Este boletín, que ya va por los 434 números, y que con tanto cariño realiza semanalmente el Instituto de Pastoral del Clero, se encuadra dentro esos medios. Pero, ¿Qué nos ofrece?

En primer lugar, un editorial ¡HOLA AMIGO!: reflexión que nos va descubriendo las diferentes facetas de nuestro ministerio, dándonos pautas para crecer y ayudar a crecer a los hermanos. En segundo lugar, “NUESTRA FAMILIA DE PASTORES”: nos recuerda nuestro mutuo compromiso de orar los unos por los otros y nos propone ejemplos de santos sacerdotes, cuyas virtudes les llevaron a corresponder de manera plena al don recibido. En la sección “INTERESANTE”, encontramos desde reflexiones para nuestra vida sacerdotal, como testimonios de hermanos sacerdotes para nuestra mutua edificación y motivación en la entrega. En tercer lugar, encontramos “AYER, HOY Y MAÑANA”: noticias de la Iglesia Universal y de América latina que nos permiten estar realizando un necesario discernimiento de los signos de los tiempos y a la vez caminar junto a la Iglesia y su Magisterio autorizado. En cuarto lugar, encontramos “PARA NUESTRA PASTORAL”; esta sección nos ofrece recursos para alimentar tanto el espíritu como el intelecto. Encontramos pistas para nuestra homilía dominical. Luego, algún tema de actualidad que podemos utilizar en nuestros encuentros con laicos; también nos informa de propuestas académicas para nuestra necesaria actualización intelectual (para estos días). Por último, se nos ofrece un video donde el Santo Padre nos invita a compartir sus intenciones. Y así, de esta manera, experimentemos y renovemos, a través de la oración, nuestra comunión con la Iglesia Universal.

Es importante que todos nos sintamos corresponsables en el empeño por acompañar y ayudar a nuestros hermanos a crecer en su identidad sacerdotal y apoyarlos en su tarea pastoral. Por ello, te invito a participar de manera concreta en este esfuerzo compartiendo este boletín, para que cada vez aproveche a muchos más ¡hagámoslo!