confesionpapa¿Cómo te va como confesor? ¿Cómo te va como penitente? ¿Cómo te va como director, o acompañante espiritual de los fieles?

Vamos, poco a poco, recuperando las condiciones para la atención pastoral de los fieles en esta cuaresma. En algunas partes se hace un amplio servicio de confesiones y de atención individual a los fieles. En otras partes, las dificultades no permiten mucho. Lo que sí tenemos es más tiempo para atendernos a nosotros mismos.

Estamos llamados a confesarnos bien y a recibir acompañamiento espiritual para crecer como pastores santos.

Somos ministros de reconciliación con Dios y con los hermanos. Estamos enviados ser buenos pastores, padres, buenos samaritanos, justos jueces, misericordiosos con los fieles.

Pero detrás de todo, está nuestra propia situación personal, nuestra respuesta a los pasos de conversión que Dios quiere ayudarnos a lograr en este tiempo. Confiesa bien el que se confiesa bien, el que tiene experiencia personal de la misericordia de Dios.

En esto nos ilumina muy bien un documento breve de la Congregación para el Clero (2011), El sacerdote - confesor y director espiritual – ministro de la misericordia divina, que vale la pena volver a leer y aplicar. Primero, nos ayuda a asumir el llamado a ser santos. Después, nos ayuda a reconocer que como servidores del misterio pascual hemos de ser confesores y guías espirituales, partiendo desde la propia experiencia. Se trata de que en nosotros y en los fieles “se forme Cristo” (Cf. Gal 4, 19). Así, lograremos la renovación interior como maestros de espíritu sabios y santos, lograremos ser pastores santos.

La calidad y fervor de nuestra vida sacerdotal depende, en mucho, de la asidua y consciente práctica personal del sacramento de la penitencia (Cf Reconciliatio et Paenitentia,31).

Por otra parte, hemos de buscar, recibir personalmente y seguir con fidelidad la dirección espiritual para discernir los signos de la voluntad de Dios en el camino de santidad y para guiar mejor a los otros (o. c., 75).

Que Dios nos ayude a dar buenos pasos para confesarnos bien en esta cuaresma y disponernos mejor a recibir la dirección espiritual. Nos aprovechará mucho personalmente y para nuestro ministerio de buenos pastores. Oremos por el director espiritual que tenemos, o por el que vamos a conseguir. Demos pasos esta semana en todo esto.

Julio